Lo que comenzó como un tratamiento para salvar a "Angel", un perro con linfoma, terminó en la donación más grande de la historia para la medicina veterinaria.
Lo que comenzó como un tratamiento para salvar a "Angel", un perro con linfoma, terminó en la donación más grande de la historia para la medicina veterinaria. La familia Weill, agradecida por el éxito de los médicos de UC Davis, donó 120 millones de dólares para crear un hospital de vanguardia y potenciar la investigación científica.