El fiero pitbull se avergüenza por haberse comido una chancla
Enternecedor, no por la regañina del hombre sino por la reacción del can, que encoje la cabeza y se esconde, parece que avergonzado, de la reprimenda de su dueño.
Enternecedor, no por la regañina del hombre sino por la reacción del can, que encoje la cabeza y se esconde, parece que avergonzado, de la reprimenda de su dueño.