Tailandia, las negociaciones no detienen la presión popular
El cuatrel general de la Policía Metropolitana y la sede del Gobierno son los principales objetivos de los manifestantes en Bangkok. <br /><br />Los enfrentamientos se han recrudecido la mañana de este lunes, segundo día de batallas callejeras. <br /><br />2000 policías protegen los edificios, convertidos en un verdadero fortín rodeado de bloques de hormigón, cañones de agua y gases lacrimógenos, ahora más agresivos que nunca y que han ocasionado la hospitalización de decenas de opositores. <br /><br />Ayer, los manifestantes, que cuentan con el apoyo del opositor Partido Demócrata, ocuparon el Ministerio del Interior y la televisión pública. <br /><br />A media tarde de este lunes, el ambiente se ha calmado mientras los líderes de la oposición negocian con las autoridades.<br /><br />Horas antes, la primera ministra Yingluck Shinawatra decía en una comparecencia televisada: <br /><br />“No queremos violencia, confiad en que no utilizaremos la violencia, ya es algo que sucedió en el pasado. No volverá a pasar, y por eso estamos abiertos al diálgo”. <br /><br />Al diálogo sí, pero por el momento, Yingluck ha dicho que no piensa dimitir, ni ceder el poder a un consejo popular, tal y como reclama el ex<br />viceprimer ministro Suthep Thaugsuban, el principal líder opositor. <br /><br />Anoche, ya hubo una primera reunión auspiciada por el Ejército, cuyo papel es clave, y que de momento, se mantiene en la retaguardia. <br /><br />Las movilizaciones antigubernamentales, impulsadas por las clases medias y altas urbanas, comenzaron en octubre. <br /><br />“Queremos reformas. Este país necesita reformas más profundas”, comenta una ciudadana. <br /><br />La corrupción y la caída en picado de la economía han exasperado el malestar social. Pero el detonante principal ha sido la Ley de Amnistía, un proyecto de ley que perdonaría las penas a condenados por crímenes políticos y que abriría la puerta al regreso del hermano de Yingluck Shinawatra, Thaksin, exiliado en Dubai desde que abandonó el poder en 2006 forzado por el Ejército.